
Sitges 2018: Ghostland
La nueva película de Pascal Laugier devuelve al director a ese cine cruel que le dio tanta fama fuera de Francia y tantos problemas en su propio país. Y es que tras Martyrs, una de las películas que está grabada a fuego en la historia del cine de terror por su crueldad, Pascal nos ofreció The Tall Man, una película original en su idea principal, pero que dejaba un poco indiferente en su resultado final.
Una madre y sus dos hijas se mudan a una casa que acaban de heredar en medio del campo. En su primera noche aparecen un hombre y una mujer y aquí empieza la pesadilla.
Pascal ha creado una película pesadillesca donde se encuentran constantes referencias a cuentos infantiles y con unas figuras tan terroríficas como las muñecas de porcelana para meternos de lleno en una historia terrorífica con referencias a Lovecraft.
Que nadie espere una nueva Martyrs porque los tiros no van por ahí, pero si que vuelve a un cine mas cruel que en su anterior película con una historia muy bien construida, acompañada por un estilo muy cuidado y que formará parte de las películas más destacables del cine francés de terror que tantas alegrías nos ha dado. De lo mejor de este Sitges 2018.