Las Brujas de Zugarramurdi
Alex De La Iglesia vuelve a ofrecernos uno de sus arriesgados proyectos con una historia de brujas donde como es costumbre, el humor es lo que predomina sin dejar de lado su vena más macabra, y con actores tan de moda como Mario Casas o Hugo Silva junto a clásicos del cine español como Carmen Maura y Terele Pavez.
Un grupo de atracadores secuestran un taxi en su huida, y mientras escapan de la policía, se cruzan con el pueblo de Zugarramurdi, donde según cuenta la leyenda, habitaron unas poderosas brujas.
Alex De La Iglesia sabe lo que buscamos en sus películas, y nos lo ofrece en sus dosis justas. El humor negro que tan bien domina a estas alturas, cobra un nivel superior en esta película y nos divierte con un repertorio de chistes que, para que engañarnos, es de lo más zafio que podamos imaginar, pero da igual, funciona perfectamente.
Los actores son el gran activo de esta película, y para mi han conseguido que descubra a Mario Casas como un excelente actor de comedia. Por lo demás, nos encontramos con gente tan divertida como Santiago Segura, Carlos Areces, Pepón Nieto, Macarena Gómez, Manuel Tallafé o Javier Botet, que demuestran lo que es un reparto coral de calidad dentro del mundo de la comedia. Quizás Secun de la Rosa me ha parecido el más flojo juntó a Carmen Maura, que no tengo claro si me ha gustado o no, pero por lo demás, todos fantásticos, incluida Carolina Bang, que parece que ha nacido para este papel de bruja.
La película creo que funciona perfectamente como comedia, pero en su parte final empieza a destacar más la fantasía y ahí es donde flojea más la historia. El guión creo que se vuelve demasiado incoherente, e intenta hacer una historia más espectacular de lo que debería ser. Si a esto le sumamos los flojos efectos especiales, el tramo final queda bastante empañado, pero creo que el resultado global es muy positivo y ganan sus bondades.
Una película muy divertida, donde nos encontraremos un humor a veces infantil, a veces muy negro, pero que seguro hará soltar algunas carcajadas, a pesar de su desastroso final. Por cierto, el epílogo de la película se lo podrían haber ahorrado porque no hace más que confirmar la desastrosa parte final.